La WT dice...

«No constituye una forma de persecución religiosa el que una persona diga y muestre que otra religión es falsa [tampoco] el que una persona informada [la] exponga públicamente como falsa... Ciertamente el desenmascararla públicamente es de más valor que exponer la falsedad de un despacho noticioso; es un servicio público más bien que persecución religiosa y tiene que ver con la vida y felicidad eterna del público. No obstante, deja al público libre para escogerLa Atalaya, 15 de mayo de 1964, pág. 304.

"¿Están SUS enseñanzas en completa armonía con la Palabra de Dios, o están basadas en las tradiciones de los hombres? SI SOMOS AMANTES DE LA VERDAD, NO HAY NADA QUE TEMER DE TAL EXAMEN" (La vedad que lleva a la vida eterna - 1968, pagina 13.)

martes, 11 de julio de 2017

Mateo 16:18: ταυτη τη (Tautee tee)

Breve comentario a la gramática católica.



En otras partes de este sitio hemos discutido el asunto del famoso “tautee tee” de Mateo 16:18 y por qué la forma en que los apologetas católicos aplican la gramática griega allí es errónea. En este breve análisis, además de explicar la razón de tal error, también muestro otras posibles maneras en que Mateo pudo haber escrito la segunda cláusula del mencionado versículo sin forzar las reglas gramaticales del griego bíblico.

Tenemos que tener en mente que el griego koiné, idioma en que se escribió en Nuevo Testamento originalmente, es un idioma muy versátil y fascina la flexibilidad sintáctica con que se puede construir una oración o frase.

Ahora bien, los exponentes católicos aseguran que:

“La palabra griega que se emplea para "esta piedra" el adjetivo demostrativo, caso dativo TAUTEE con el artículo TEE para mostrar la fuerza implicada en la cualidad demostrativa. Del griego esta frase puede ser traducida "ESTA MISMA". Por lo que Mateo 16,18 dice: "Tu eres Pedro y sobre ESTA MISMA PIEDRA edificaré mi iglesia. Con el uso de TAUTEE es claro que Jesús está hablando de la misma piedra que acaba de mencionar.”

Hay dos cosas en este planteamiento que están fuera de toda discusión. Uno, que tautee tee tiene cualidad demostrativa. Y dos, que se puede traducir “esta” sin omitir “misma” (esta misma). En el NT hay varios ejemplos donde aparece dicha traducción. Una de las más comunes es la frase “esta misma noche” (ταύτῃ τῇ νυκτὶ - tautee tee nuktí), que en la Biblia de Jerusalén 1976 se traduce de esa manera aproximadamente unas ocho veces. Vea por ejemplo Mat 26:34, Mar 8:38,  Mar 14:30,  Luc 12:20, etc.

Sin embargo, el error del planteamiento citado anteriormente es el que dice que con el uso de tautee, Jesús está hablando de la piedra que acaba de mencionar, es decir, la que menciona anteriormente. En Mateo16:18 esta piedra sería Pedro (petros).




Seguramente, este planteamiento es tomado de otros pasajes en el Nuevo Testamento donde tautee se refiere al nombre o adjetivo que antecede inmediatamente.

Mateo 23:36  De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación.

Aquí “sobre esta generación” viene del griego την γενεαν ταυτην, (ten genean tauten). Como ven, el pronombre femenino tauten se refiere al nombre que antecede inmediatamente (genean), también femenino. Otros casos son Mateo 21:44, Marcos 14:30, Lucas 21:23, Hechos 27:23.

El problema es que en Mat. 16:18 no se puede aplicar la regla tal como en los versos que acabamos de mencionar porque no se toma en cuenta un elemento básico sencillo en la gramática tanto griega como castellana. No se puede conjugar un nombre masculino con un pronombre y artículo femenino. Petros, el sobrenombre griego de Simón, es masculino. El pronombre tautee y el artículo tee son femeninos. Es como si conjugáramos el artículo femenino “la” con el nombre común masculino “hombre”. Esto tendría como resultado que dijéramos “la hombre.” Demás está decir el disparate gramatical que obtenemos.

 Más aun, en el griego bíblico, un nombre en el caso nominativo no se puede conjugar con pronombre y artículo en caso dativo.  El caso nominativo señala el sujeto del verbo. El caso dativo señala el lugar a donde se dirige la persona u objeto del que se habla. Y según la regla, esta persona u objeto también tiene que estar en el caso dativo.

Además, Mateo 16:18 consiste en tres pensamientos lógicamente conectados con la conjunción “kai”, traducida allí como “y”. Si quitamos las conjunciones y ponemos los enunciados por separado el pasaje quedaría así:

1. Yo a mi vez te digo que tú eres Pedro.

2. Sobre esta piedra edificaré mi iglesia.

3. Las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

Por lo tanto, pretender conjugar “esta” de la segunda clausula con Petros, que está en la primera, es lo mismo que pretender conjugar un pronombre y artículo de una oración en un párrafo con un nombre de otra oración. Es decir, si en una oración hay un pronombre y un artículo, el objeto hacia el cual estos se dirigen tiene que estar en esa misma oración, no en otra. Eso es forzar el sentido de todo el párrafo. Y es gramaticalmente inconcebible.

Por lo cual, siendo tautee tee pronombre y artículo dativo singular femenino se tiene que conjugar con petra que, además de estar ubicada en la misma cláusula que tautee tee, también es dativo singular femenino.

Otro punto importantísimo que no podemos dejar pasar es que no hay un solo caso en todo el Nuevo Testamento donde  ταύτῃ τῇ (tautee tee) haga referencia al nombre, objeto o adjetivo que se acaba de mencionar antes. Por el contrario, siempre que se emplea la mencionada construcción se aplica al nombre o adjetivo que se coloca inmediatamente después. Incluiré las siguientes citas para que si algún lector gusta investigar, se tome el tiempo de analizarlas en un interlineal con morfologías:

Mat 12:45, 26:34, Mar 8:38, Luc 12:20, 17:34, Hch 10:30, 16:12, 2Co 1:15, 8:7, 19-20, 11:17.  





Aún si la segunda cláusula de Mat. 16:18 se hubiese escrito con la construcción en la cual los apologetas católicos basan su “regla” (epi tee petra ← tautee, como se describió anteriormente), el problema no desaparece pues la referencia se mantiene hacia petra, que es la referencia anterior más próxima.

Como cuestión de hecho nada impedía el que Mateo escribiera la clausula de esa forma pues no forzaba ninguna regla gramatical.






La opción que sigue les gusta a los apologetas católicos. Mucha gente ya sabe que la transliteración del sobrenombre arameo de Pedro, Cefas o Kefas, aparece unas nueve veces en el Nuevo Testamento. Se dice que el evangelio de Mateo se escribió en arameo antes que en griego y que éste último es una traducción del primero. Lo curioso es que siendo el arameo el idioma coloquial de Mateo, quien era hebreo, no importó el nombre arameo de Pedro en 16:18. Como nota al calce, ninguno de los evangelistas lo hace con excepción de Juan en 1:42.

Así hubiese quedado Mat. 16:18b si el evangelista hubiese transliterado el apodo arameo de Simón también allí.





Como pueden notar, habrían ciertas condiciones que se tenían que dar para que la construcción quedara de la manera que se ilustra aquí. Primero, Kefas es masculino por lo que el pronombre y el artículo se tenían que escribir en masculino (τουτω τω). Segundo, tanto el pronombre como el articulo estarían en el caso dativo lo cual hace que “Kephá” se escribiese también en el caso dativo como algunas morfologías lo clasifican en Gálatas 2:141. La mencionada construcción masculina aparece también en Hechos 7:7 en la frase  “τω τοπω τουτω – too topoo toutoo -  este mismo lugar” (Jerusalén 1976).

Pero aún si Mateo hubiese importado la transliteración aramea kefas al verso en cuestión como lo presenta la ilustración de arriba, eso no les daría la razón a los proponentes católicos. En otro estudio explico con detalles el porqué de eso2.

Por último, existe otra interesante opción que Mateo tenía para escribir la segunda cláusula sin forzar las reglas. La Biblia dice que cuando Jesús se reunía privadamente con sus discípulos les hablaba claro, sin tapujos, sin metáforas y sin parábolas. Simplemente les decía las cosas tal y como eran y les explicaba las parábolas en privado. Un excelente ejemplo de esto es Mateo 13:1-53, prestando especial atención a los versos 10 al 18 y 36. Marcos también lo establece:

Marcos 4:33  Con muchas parábolas como estas les hablaba la palabra, conforme a lo que podían oír. 34  Y sin parábolas no les hablaba; aunque a sus discípulos en particular les declaraba todo.

Pues bien, si leemos con detenimiento el pasaje completo desde el verso 13 notamos que la primera pregunta de Jesús – “¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre? la hace particularmente a sus discípulos. Es decir, la conversación era entre ellos y nadie más. Compare con Juan 4:34, 6:60, 21:21-23, etc.

Por tal razón, siguiendo la pauta establecida por Mateo y Marcos, Jesús tenía la completa libertad de decirle a Pedro de la forma más clara y literal que existe que sobre él se edificaría la iglesia como podemos ver en la siguiente ilustración:









Otros lugares en el Nuevo Testamento donde podemos encontrar la construcción “epi se” (sobre ti) son: Luc 1:35, Luc 19:43, 1Ti 1:18, Apo 3:3.

Lamentablemente esta opción no podría ser posible porque no sería fiel a los textos griegos e incluso, tampoco al arameo. El evangelio que tenemos utiliza dos palabras griegas diferentes lo cual descarta la posibilidad de que Cristo se refiera a Petros cuando dijo “… y sobre esta piedra edificaré mi iglesia…”3. Sin embargo así es como lo interpretan los apologetas católicos sin base alguna, claro está.

Concluimos entonces que la tesis católica que enseña que tautee tee en Mateo 16:18 se refiere a la piedra que se menciona anterior a dicha construcción es correcta solo cuando se fuerzan las reglas gramaticales para conseguir la interpretación que se busca y que los ignorantes la crean ciegamente. Pero el texto bíblico está ahí para que lo investiguemos.

Ciertamente no se puede dar crédito inmediato a todo lo que algún alegado “experto” diga por más renombre que tenga y sea de la religión o denominación que sea. Lo más trágico es cuando disparates como los aquí denunciados se siguen repitiendo sin que haya nadie que vea las cosas de manera sobria.

Tenemos que aprender a investigar, a escudriñar las Escrituras con más cuidado. Con la ayuda y guianza del Espíritu Santo llegaremos al conocimiento de la verdad y podremos juzgar entre quién está en lo correcto y quién está inventando subterfugios para traer interpretaciones por los pelos (Juan 14:14-17, 26, 16:13).


Notas:

1. Un ejemplo está en el Interlineal Griego-Español Wescott Hort.























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