La WT dice...

«No constituye una forma de persecución religiosa el que una persona diga y muestre que otra religión es falsa [tampoco] el que una persona informada [la] exponga públicamente como falsa... Ciertamente el desenmascararla públicamente es de más valor que exponer la falsedad de un despacho noticioso; es un servicio público más bien que persecución religiosa y tiene que ver con la vida y felicidad eterna del público. No obstante, deja al público libre para escogerLa Atalaya, 15 de mayo de 1964, pág. 304.

"¿Están SUS enseñanzas en completa armonía con la Palabra de Dios, o están basadas en las tradiciones de los hombres? SI SOMOS AMANTES DE LA VERDAD, NO HAY NADA QUE TEMER DE TAL EXAMEN" (La vedad que lleva a la vida eterna - 1968, pagina 13.)

sábado, 17 de septiembre de 2011

Respuesta “protestante” a una respuesta católica



NOTA IMPORTANTE

Debido a que el amigo JMA ha publicado un intento de "refutación" a esta entrega en una pagina de "información católica, he escrito una respuesta a su articulo en el siguiente enlace:"




                                          Contestación a un artículo de José Miguel Arraíz.

Saludos y que Dios bendiga a los lectores.

En un momento dado, mientras exploraba algunos archivos en mi computadora me encontré con un artículo que guardé sacado de un sitio de la red (web) de un conocido apologista católico llamado José Miguel Arraíz. Había pasado ya un tiempo desde que lo guardé y lo había olvidado pero ya que ha ocurrido el reencuentro, y por la naturaleza temática del artículo, decidí comentarlo.

Este artículo trata sobre el tan debatido tema del pasaje bíblico de Mateo 16:18. Comienza con alguien que formula una pregunta sobre una duda acerca del mencionado pasaje. Luego el apologista católico escribe sus respuestas basándose en las reglas de hermenéutica que utilizamos los que queremos llevar a cabo un estudio serio y honesto de las Escrituras.

Nota: He puesto la pregunta, así como las respuestas del amigo católico tal y exactamente como las copié de la pagina web, las cuales coloqué dentro de los llamados “text box” o cuadro de diálogo, y mis “respuestas a las respuestas” fuera de ellos.

Respuesta a la respuesta:
Comienzo citando una obra de Adolfo Eliud Gómez Sánchez, quien define la hermenéutica así: “La hermenéutica es la materia que se apresta al estudio y comprensión de cualquier texto; su aceptación es general en todas las culturas, pues sus principios son aplicables para la correcta comprensión de cualquier texto, sin importar el idioma en el que fue escrito, la cultura del escritor o de los lectores y en fin, todos los aspectos que se toman en cuenta para comprender correctamente un texto literario”. (Enseñando las Sagradas Escrituras, México D. F. Abril del 2003, p 22).

Ahora bien, una cosa es conocer las reglas hermenéuticas y otra diferente es saberlas utilizar correctamente. A lo largo de este artículo veremos en el que “responde” la pregunta antes formulada un claro ejemplo de alguien que parece que fue la primera vez que vio dichas reglas y no tiene mucho dominio de ellas que digamos. O sea, que para pegarle a un protestante con su mismo garrote primero tiene que conocerlo y saberlo utilizar de manera que no se golpee a sí mismo en el proceso.   




Respuesta a la respuesta: Concentrémonos en la marca amarilla donde se habla del supuesto cambio de nombre. Es cierto que cuando se le asigna un nombre nuevo a algún personaje de la Biblia, ese nombre designa el propósito y la misión de tal persona, pero eso no demuestra ni significa necesariamente que se ha hecho una “sustitución” de nombre.

Por ejemplo, todo el mundo sabe que a Jesús se le llamó El Cristo (Mat. 1:16). En la biblia se utiliza este título como su nombre propio (Hch. 2:31, 8:5, 9:20, Rom. 3:24, 5:6, entre muchos otros), pero no demuestra cambio alguno pues también se le llama por su nombre natural Jesús alrededor de ochocientas treinta y seis veces en aproximadamente el 99.5 % del Nuevo Testamento.

En el caso de Pedro ocurre lo mismo. Leemos en Marcos 3:16 que a Simón se le puso por sobrenombre Pedro. Todos sabemos que luego de su resurrección, Cristo llamó a Pedro por su nombre natural, Simón, en varias ocasiones (ej. Juan 21:15-17, donde se le llama a Pedro Simón mientras se le encargaba pastorear a las ovejas). También en el libro de  Hechos se le llama así en repetidas ocasiones. Por lo tanto, no se le cambió el nombre, sino que se le añadió un apodo o como se dice en inglés un “alias”.

Pasemos ahora a discutir lo que está marcado arriba en gris pues esa pregunta se basa en un hecho ficticio. Ya vomos que a Pedro no se le cambió el nombre sino que se le añadió un apodo que fue utilizado anteriormente para referirse a Simón. Así se contesta la pregunta final: no se trata de que haya casualidad o no,  sino que esto ya era uso y práctica.


Respuesta a la respuesta:
Sobre lo del cambio de nombre, ya se demostró que a Pedro no se le sustituye el nombre natural, sino que se le añade un apodo. El caso con Abraham es diferente, pues a él se le sustituyó el nombre por otro como leemos en Génesis 17:5, donde Yavé le dice que no se llamará más Abram, sino que de ahí en adelante se le llamará Abraham. En el caso de Pedro nunca se dice que no se llamará más Simón.

En cuanto a Sara y a Jacob, aunque Dios les sustituye el nombre, más adelante se les menciona con sus nombres naturales (Gén. 49:31, 1 Ped. 3:6 entre otros en el caso de Sara y en el caso de Jacob ver Heb. 11:21, entre muchos otros).

El punto que quiero traer en todo esto es que aunque sí es cierto, y nunca se ha negado, que el cambio de nombre denota el carácter del ministerio de la persona, no podemos aplicar la regla del supuesto cambio a todo mundo porque ésa no es la realidad. Hay casos donde el nombre se sustituye completamente pero hay casos en los que esto no ocurre. Decir que a Pedro se le “cambió” el nombre, aunque denota el carácter del ministerio que el apóstol ejercería, no demuestra su primacía y además, es solo un intento fallido por reforzar el argumento a favor de que él sea la piedra sobre la cual se edificaría la iglesia. 

Respuesta a la respuesta:
Cuando Pedro le responde a Jesús la gran pregunta, él habla de la identidad y naturaleza de Cristo como el Hijo de Dios, no de su ministerio, que fue a grandes rasgos “salvar todo lo que se había perdido” (Mat. 18:11). Pedro logró discernir correctamente la verdadera identidad del maestro. No olvidemos la primera pregunta que hace Jesús en el pasaje: ¿Quién dicen los hombres que es (no qué vino a hacer) el Hijo del Hombre?  Así mismo como Pedro habló de la verdadera identidad de Cristo, Jesús habla de quien es Pedro. Pero, ¿a qué se refería el Señor cuando dijo “sobre esta piedra”?

Aunque la enseñanza de que Pedro como la piedra en su carácter personal es la que los fieles católicos siguen (ver el # 881 del Catecismo de la Iglesia Católica), en el mencionado catecismo también se dice: “Movidos por la gracia del Espíritu Santo y atraídos por el Padre nosotros creemos y confesamos a propósito de Jesús: -Tu eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo- (Mat. 16:16). Sobre la roca de esta fe, confesada por San Pedro, Cristo ha construido su iglesia.” (# 424)

Pero, ¿Cuál de estas posturas es la correcta? ¿Es sobre Pedro mismo que se edificaría la Iglesia o sobre la confesión de éste? Veamos a qué conclusión nos llevan las respuestas, porque solo una de estas posturas es la correcta. 


Respuesta a la respuesta:
En este momento entramos a discutir sobre las llaves que le fueron entregadas a Pedro. Nuestro amigo católico encontró en el pasaje de Isaías 22:20-25 un paralelo con Mateo 16:19 para indicar que las llaves que le otorgaron a Elyakim denotan una mayordomía superior. En este punto estamos de acuerdo el católico yo.

Es correcto que hay un paralelo en cuanto a que las llaves en la Biblia, además de utilizarse en su sentido literal (ej. Jue. 3:25), también simbolizan un alto cargo de responsabilidad, pero en todos los casos significa poseer, otorgar y negar acceso a algo. La pregunta que nuestro amigo debió hacerse es: ¿de qué son las llaves en Isaías y de que son las llaves en Mateo?

Aquí es donde radica la gran diferencia. En Isaías se entrega la llave de la casa de David y en Mateo se entregan las llaves del Reino de los Cielos. Los contextos de ambos pasajes nos aclaran para qué era la una y  la otra. Si revisamos el trasfondo del pasaje de Isaías notaremos que antes de Elyaquim convertirse en mayordomo, Sebna era el ostentador del cargo. El contexto inmediato del capítulo 22 desde el primer versículo nos dice que Sebna era un hombre ambicioso y corrupto y por eso el mismo Yavé lo destituyó del cargo poniendo en su lugar a Elyaquim, a quien entrega la llave de la casa de David, es decir de la nación de Israel. El cargo que Elyaquim ocuparía sería uno de carácter puramente administrativo secularmente.

En cambio, las llaves del Reino de los Cielos entregados a Pedro claramente denotan un liderato espiritual que tendría como pastor en la iglesia. Pedro abriría las puertas de la fe a gentiles pero más que nada a los judíos. Cuando Cristo le dijo a Pedro “y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos” (Mat. 16:19), tiene un paralelo en Mat 18:18 donde Jesús dice: “De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra,  será atado en el cielo;  y todo lo que desatéis en la tierra,  será desatado en el cielo”. Aquí, aunque no se les entregan las llaves, se les confiere la misma autoridad de atar y desatar a todos los discípulos, lo que significa que en ese sentido la autoridad de Pedro no era superior a la de los otros once.

Otro pasaje paralelo es Lucas 11:52 donde Cristo habla sobre las “llaves de la ciencia”. Ahí el contexto indica el negarle el verdadero conocimiento a las personas enseñando en su lugar uno falso, cerrándoles así las puertas de los cielos (Mat. 23:13). No hay en este pasaje indicio alguno de primacía.

También en la revelación de Apocalipsis hay cuatro instancias en las que se mencionan llaves. Una de ellas denota la posesión de acceso y señorío a la casa de  David, pues el portador de las llaves aquí es el mismo Cristo (Apoc. 3:7) También es Cristo quien posee las llaves de la muerte y el Hades (1:18). Las otras dos denotan el acceso al abismo (Apoc. 9:1, 20:1). En este caso, aunque a la estrella que cae del cielo se le entregan las llaves del abismo, aquí las llaves no denotan la primacía de éste, pues el puesto ya está ocupado por el rey de los que viven allí, quien es “Abadón,  y en griego, Apolión” (Apoc. 9:11).  En el cap. 20, tampoco las llaves significan primacía por lo antes dicho.

 Al aplicarle solo un significado (el de primacía) a las llaves es ignorar el resto de los usos y contextos asignados a lo largo de todas las Escrituras.  Por lo tanto, cuando  examinamos pasajes paralelos no podemos olvidar el trasfondo y el contexto de éstos porque el hecho de que sean paralelos no significa que sean cien por ciento equivalentes. Parece que a nuestro amigo católico se le “chispó” ese pequeño detalle.


Respuesta a la respuesta:
Tiempo era para que se demostrara de quién es verdaderamente el “cliché” porque aquí se está demostrando cómo se maneja realmente la hermenéutica. Como dije antes: “Una cosa es conocer las reglas hermenéuticas y otra diferente es saberlas utilizar correctamente”.


Respuesta a la respuesta:
Este argumento me parece gracioso pues aquí el querido amigo católico se acaba de pegar bien fuerte con su propio garrote. La acusación de que “los protestantes aplican un patrón fijo de significados a los elementos metafóricos” es precisamente lo que él ha hecho en relación con las llaves de Elyakim y las de Pedro. Utiliza la figura de la llave y la aplica a ambos personajes de la misma manera y sin embargo, la aplicación de la autoridad que confieren las llaves y los contextos son distintos en los dos pasajes.

Esto es un verdadero “exabrupto” en cualquier liga, sin mencionar la contradicción a sí mismo.


Respuesta a la respuesta:
Parece que nuestro amigo no sabe que dentro de esta tremenda herramienta llamada “hermenéutica” existe lo que se le conoce como “figuras retóricas” (símil, metáfora, hipérbole, metonimia, etc.). Es gracias a estas figuras que podemos discernir las distintas aplicaciones en las metáforas de modo que no caigamos en el supuesto error del que se nos acusa (precisamente en el que él cayó referente a las llaves).

Así que lo que nuestro amigo católico nos trató de enseñar aquí no es nada nuevo para nosotros los que estudiamos las escrituras honesta y seriamente. De hecho, los comentarios de nuestro amigo católico me parecen un insulto a nuestra inteligencia.


Respuesta a la respuesta:
Es correcto que en Isaías 51:1 la metáfora de la piedra se refiera a Abraham (aunque tengo ciertas reservas en cuanto a eso), pero un solo versículo donde  no se aplique ésta a Cristo no lo descalifica de ser la piedra. Existen decenas de pasajes en el Antiguo Testamento donde a Dios se le aplica la palabra Roca. Aquí pongo una lista de algunos de ellos:
Deut 32.4

El es la Roca, cuya obra es perfecta, Porque todos
Deut 32.15

Y menospreció la Roca de su salvación.
Deut 32.18

De la Roca que te creó te olvidaste;  Te has
Deut 32.30

a diez mil, Si su  Roca no los hubiese vendido,
Deut 32.31

Porque la roca de ellos no es como nuestra Roca,
Deut 32.31

Roca, Y aun nuestros enemigos son de ello jueces.
Deut 32.37

Dónde están sus dioses, La roca en que se refugiaban;
2 Sam 22.32

Porque ¿quién es Dios, sino sólo Jehová? ¿Y qué roca
2 Sam 22.47

y bendita sea mi roca, Y engrandecido sea el Dios de
2 Sam 23.3

El Dios de Israel ha dicho, Me habló la Roca de Israel:
Sal 18.31

Porque ¿quién es Dios sino sólo  Jehová? ¿Y qué roca
Sal 18.46

y bendita sea mi roca, Y enaltecido sea el Dios de
Sal 19.14

ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.
Sal 28.1

Salmo de David. A ti clamaré, oh Jehová. Roca mía,
Sal 31.2

líbrame pronto; Sé tú mi  roca fuerte, y
Sal 61.2

Llévame a la roca que es más alta que yo,
Sal 62.2

roca y mi salvación; Es mi refugio, no resbalaré mucho.
Sal 62.6

El solamente es mi roca y mi salvación. Es mi refugio,
Sal 62.7

En Dios está mi roca fuerte, y mi refugio.
Sal 71.3

roca de refugio, adonde recurra yo continuamente.
Sal 73.26

Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios
Sal 89.26

Mi padre eres tú, Mi Dios, y la roca de mi salvación.
Sal 94.22

por refugio, Y mi Dios por roca de mi confianza.
Sal 95.1

Cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación.
Sal 144.1

Salmo de David. Bendito sea Jehová, mi roca, Quien
Isa 17.10

y no te acordaste de la roca de tu refugio; por tanto,
Hab 1.12

y tú, oh Roca, lo fundaste para castigar.
































Si es cierto que hay muchos textos donde se utiliza la palabra roca o piedra para otros propósitos, como su uso natural por ejemplo, vemos que también es ampliamente utilizada metafóricamente para referirse a Dios.  La misma fórmula se sigue en el Nuevo Testamento:

Rom 9.33

tropiezo y roca de caída; Y  el que creyere en él,
1 Cor 10.4

porque bebían de la roca espiritual que los seguía,
1 Cor 10.4

y la roca era Cristo.
1 Ped 2.8

Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque


Hay otros pasajes donde no se aplica la palabra roca explícita o directamente hacia Cristo, pero el mensaje deja a entender claramente en la metáfora que se refieren a Él:

Mat 7.24


hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.
Mat 7.25

y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.
Luc 6.48

sobre la roca; y cuando vino una inundación,
Luc 6.48

pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca.


Hay un dato muy interesante sobre el uso de la palabra roca (gr. Petra). En el Nuevo Testamento ésta palabra solo es utilizada nueve veces de las cuales solo en una se utiliza literalmente refiriéndose a una masa rocosa (Mat. 27:51). En cuatro ocasiones Cristo utiliza la palabra para referirse a sí mismo de manera indirecta (Mat 7:24-25, Luc. 6:48 dos veces).

De las cuatro veces restantes, tres son aplicadas a Cristo directamente (Rom. 9:33, 1 Cor 10:4, 1 Ped 2:8, donde curiosamente Pedro asigna el calificativo de piedra y roca a Cristo, y no a sí mismo –vea profecía mesiánica de Isaías 8:14-). En otras palabras, son siete de nueve las ocasiones en que la palabra roca es utilizada para referirse a Cristo. Esto no nos deja mucho margen para deducir contextualmente quien es la roca de Mat. 16:18.



Respuesta a la respuesta:
Este comentario del amigo católico tiene mucho mérito. Concordamos en que las metáforas citadas son diferentes aplicaciones al fundamento del que se habla. Pero aun cuando son diferentes metáforas, ambas son paralelas, es decir, que se complementan. El resultado de este complemento es que al Cristo ser la piedra del ángulo (Ef. 2:20) y también ser el fundamento (1 Cor. 3:11), entonces Cristo es tanto el cimiento que sostiene la obra (incluidos los apóstoles y profetas) como la cabeza de ésta. El Espíritu Santo se ha encargado de enseñarnos que el fundamento mayor es Cristo y la cabeza mayor también es Cristo. Estos puestos no los puede ocupar ningún ser humano falible.


Respuesta a la respuesta:
Este argumento también tiene algo de merito pero hay que aclarar un punto. Combinando este comentario con el anterior acerca de Ef. 2:20 y 1 Cor. 3:11 vemos que Cristo es el constructor de la Iglesia y es también la parte más esencial de la construcción. Cristo es el fundamento de las primeras piedras que son los apóstoles y a su vez es la piedra superior de soporte. Las demás piedras que se ubican sobre Cristo-fundamento y bajo Cristo-cabeza son el resto de la iglesia.

Interesante por demás es el hecho de que ningún lugar en el Nuevo Testamento dice que Pedro sea la cabeza (gr. kephalé) de la iglesia. Esta palabra tiene varios usos en la Escritura, por ejemplo, el literal que viene siendo la cabeza de una persona (Mat 27:29-30 entre otros). Pero en relación al gobierno de la iglesia se aplica solo a Cristo (ej. Mr. 2:10, Hch 4:11, espec. Efe. 5:23, entre otros).

En cuanto a que Pedro sea la primera piedra está bien, pero antes de Cristo colocarlo ahí ya había un fundamento. Este fundamento es Cristo mismo. No olvidemos que no hay otro fundamento sino Cristo (1 Cor 3:11) y los apóstoles junto a la iglesia están sobre este fundamento (Efe. 2:20). Si los apóstoles tienen un fundamento (Cristo), y Pedro es uno de esos apóstoles, entonces la piedra de Mat. 16:18 no puede ser Pedro, pues él no puede ser el fundamento y a la misma vez ser la primera piedra colocada sobre ese fundamento. De hecho, el apóstol Pablo da testimonio de que Pedro es considerado “columna” de la construcción junto con Jacobo y Juan (Gál. 2:9).

Todo esto nos da a entender que Pedro es la primera piedra puesta sobre el fundamento, no la primera piedra del fundamento. Claro, esto se obtiene aplicando el principio del paralelismo y complemento, detalle que el amigo católico pasa por alto.


Respuesta a la respuesta:
Sin embargo, el propósito con estas “respuestas a las respuestas” es demostrar una vez  más que las acusaciones proferidas por nuestro amigo católico son completamente infundadas. Vez tras vez se ha ido demostrando bíblicamente que se está haciendo uso de la hermenéutica de una forma más profunda que la que nuestro amigo está exponiendo.

Una vez más apelo a la mezcla de metáforas hechas por el amigo referente a las llaves para sostener su posición para luego acusarnos a nosotros de lo mismo. Eso no es hermenéutica ni apologética justa. Es más, esto es mirar la paja en el ojo de su prójimo sin mirar la viga que hay en el suyo (Mat. 7:3). En este caso el amigo interpreta los pasajes de Corintios y Efesios de manera separada pero, ¿y el paralelismo? Bien, gracias.


Respuesta a la respuesta:
En esto estamos de acuerdo mi amigo católico y yo. Todos sabemos que una cosa es la piedra angular de un edificio la cual provee sostén firme a la estructura y otra es la base sobre la cual se edifica la estructura. Esta base tiene que ser muy solida para evitar que suceda lo que Jesús dijo de la casa que fue edificada sobre la arena, que “descendió lluvia,  y vinieron ríos,  y soplaron vientos,  y dieron con ímpetu contra aquella casa;  y cayó,  y fue grande su ruina” (Mat 7:27).

Lo maravilloso de esto es que la Biblia dice contundentemente que Cristo es tanto la piedra angular como el fundamento que acoge a la iglesia.


Respuesta a la respuesta:
La construcción que nuestro amigo acaba de hacer no resistiría ni una brisa mañanera. Una vez más menciono que la Biblia habla de el fundamento de los profetas y los apóstoles (Ef. 2:20), pero también la Biblia habla de que no se puede poner otro fundamento porque ya existe uno que es Jesucristo (1 Cor 3:11). En la construcción del amigo se ha sacado completamente esta última parte.

De nuevo, si no complementamos estos dos textos entonces surgiría una contradicción. Al complementarlos, el resultado sería que Cristo es el verdadero fundamento (base) de la estructura mientras el fundamento de los apóstoles y profetas es la doctrina de Cristo, es decir, Cristo mismo. Esta es la parte que nuestro amigo deja fuera de su construcción, pero la verdad es que si Cristo no es la base o sostén de la iglesia entonces la estructura se cae por completo, pues se queda en manos de hombres falibles.

De hecho, en un comentario anterior que hace el amigo católico sobre 1 Cor. 3:11, dice que en este caso el fundamento es Cristo. Entonces; ¿por qué ahora lo quita de la construcción y la deja sin base?


Respuesta a la respuesta: La Conclusión
Debemos tener algo en claro. Ningún protestante serio en el estudio de las Sagradas Escrituras niega el papel preeminente que Pedro tuvo en la fundación de la comunidad más poderosa de e influyente de la humanidad: La Iglesia de Cristo. Simón fue un líder muy estimado y respetado, de carácter firme y, ¿cómo no?, el jefe de los apóstoles. Si de eso se trata el primado, muy bien.

Pero otra cosa muy diferente es elevar el primado de Pedro a la posición que mi amigo y los católicos en general le quieren asignar: el anti bíblico puesto de líder supremo y cabeza de la iglesia. Lo cierto es que no hay base bíblica para tal pretensión y los textos bíblicos que quieren utilizar se convierten en subterfugios en las manos de los apologistas de roma.

Saben que si aceptan la verdadera doctrina como nos la entrega la Palabra de Dios se darán cuenta que ningún hombre falible usurpará nunca el puesto de Jesucristo como el verdadero fundamento y la verdadera cabeza de la iglesia.

Haciendo un resumen a grandes rasgos obtenemos lo siguiente:



1.  Las llaves en la Biblia no siempre denotan un puesto de primacía. Mateo 16:19 (entre otros) es uno de esos no.

2. El uso de la palabra roca en la Biblia inclina la balanza a que la roca de Mateo 16:18 es Cristo.

3. Un análisis serio de Efesios 2:20 y 1 de Corintios 3:11 al complementarse, inclinan aun más la balanza a que la roca de Mateo 16:18 es Cristo.

4. El simple hecho de que Pablo considere a Pedro “columna” de la obra (Gál. 2:9) inclina todavía más la balanza a que la roca de Mateo 16:18 es Cristo (una columna no puede ser a la vez un fundamento).  

5. Una iglesia donde el fundamento principal no sea Cristo no resiste el soplo de un asmático crónico.



Proverbios 16:18 nos enseña:
Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída  la altivez de espíritu”.


Juzgue el lector a quién se le debería aplicar éste pasaje.


Gracia y paz sean a vosotros,  de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

El Blog Máster.
___________________________________________________________

Artículos relacionados (haga click en los enlaces):







lunes, 12 de septiembre de 2011

Literatura interesante

Dios les bendiga mucho, amados lectores.

Aquí para compartir alguna literatura que sé que será de interés y mucha ayuda en su camino para descubrir más sobre los Testigos de Jehová y sus desaciertos.

El primero que quisiera mencionar es el libro "¡Sí, usted debe creer en la Trinidad!", de nuestros amigos en 4whitness.

Pueden obtener esta publicación gratuitamente en la columna derecha de este blog.
Ahora bien, hay otra publicación muy interesante que toca el tema de la historia de la Watchtower y cómo ésta demuestra que esta organización no es la "organización de Dios". Se titula "Cautivos de un concepto" de Ron Cameron.


Tenemos esta publicacion disponible para su descarga gratuita en la columna derecha de este blog.

Lo encontrarán en la columna derecha del mencionado blog.

Por ultimo, hay dos libros del apologista teologo Dr. Fernando Saraví que pueden obtener gratuitamente. Se trata de "Falso Testimonio" y "La Divinidad de Jesucristo Vindicada".



Las pueden descargar desde su sitio:

                                                http://www.razones.org/recursos_libros.htm

Si no los tienes anda y descargalos ya. No importa si eres testigo de Jehová o no, estas publicaciones te ayudarán un montón. Que disfrutes la buena lectura.

sábado, 2 de abril de 2011

El Espíritu, ¡¡EL SANTO!!


Como muchos ya saben, la Watchtower se caracteriza por negar muchas de las doctrinas cardinales del cristianismo ortodoxo. Es una realidad muy triste el hecho de que, en éste caso, los TJ nieguen la personalidad del Espíritu Santo, y es por esa razón que se encuentren en el error en que están en este y otros asuntos. Uno de esos asuntos es el grave problema hermenéutico en que se meten al interpretar los textos que hablan del Espíritu Santo en la manera que lo hacen. En esta ocasión señalaremos tales errores los cuales en su mayoría hasta rayan en lo ridículo.


El problema con la interpretación de la WT sobre el E. S. no es tanto de carácter etimológico, pues reconocen que la palabra griega πνεῦμα (pneúma), que quiere decir entre otras cosas “espíritu”, además de aplicársele a otros seres espirituales, también se le asigna a Dios (Juan 4:24, 2 Corintios 3:17-18). Esto se puede comprobar consultando un diccionario de idiomas bíblicos.

El problema mas bien radica en que dicen que a pesar de que a Dios se le llama “pneúma”, la Biblia da “testimonio de su personalidad de forma inequívoca” (Perspicacia para comprender las Escrituras), pero cuando se trata del E. S., dicen ellos que no hay base bíblica para sostener su personalidad. También dicen que cuando la Biblia registra que el E. S. habla, enseña, recuerda, etc, es personificación y ésta no demuestra personalidad. Ahora pasaremos a contestar éstos y otros argumentos que la WT esgrime en contra del E. S.

¿Cuántos espíritus santos hay?

Mientras leía una de las publicaciones de la WT (Perspicacia) me encontré con éste argumento:

“Como Dios mismo es un Espíritu y es santo, y como todos sus hijos angélicos fieles son espíritus y son santos, es lógico que si el “espíritu santo” fuese una persona, de algún modo las Escrituras permitirían identificar y distinguir a tal persona espíritu de todos los demás ‘espíritus santos”.

Con éste argumento la WT intenta demostrar que el E. S. no es el único espíritu santo que registra la Escritura. Es correcto que las criaturas espirituales de Dios son santas. La Biblia habla de los santos ángeles (Mateo 25:31, Marcos 8:38, Lucas 9:26, Revelación 14:10). Lo que no es cierto es eso de que “si el “espíritu santo” fuese una persona, de algún modo las Escrituras permitirían identificar y distinguir a tal persona espíritu de todos los demás ‘espíritus santos”.

Pasemos a probar, Escritura en mano, la falsedad de esta ultima parte del argumento citado. Para esto, veamos lo que Jesús enseñó sobre el E. S. en Mateo 12:31-32:

“Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada."

"A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado;  pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero”.

Aquí hago varias observaciones: primero, según los cánones de hermenéutica, cuando en un pasaje se repite una misma idea (dos veces), es porque para el que la comunica (en este caso Jesús) es muy importante que los oyentes capten y memoricen lo que se dice. Segundo, ¡¡no puedo concebir el hecho de que una blasfemia contra Jesús pueda ser perdonada pero contra una cosa impersonal no lo sea!! Entonces, habrá que pedirle a un “testigo” que explique cómo puede ser esto posible.

La tercera observación la hago partiendo desde el griego bíblico. Un examen detallado de éste nos hará ver un detalle muy importante. Mateo 12:32 dice:

“A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado;  pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero”.

A continuación, el mismo verso en griego:

Texto Bizantino: και ος εαν ειπη λογον κατα του υιου του ανθρωπου αφεθησεται  αυτω ος δ αν ειπη κατα του πνευματος του αγιου ουκ αφεθησεται αυτω ουτε εν  τω νυν αιωνι ουτε εν τω μελλοντι

Textus Receptus: και ος αν ειπη λογον κατα του υιου του ανθρωπου αφεθησεται αυτω ος δ αν ειπη κατα του πνευματος του αγιου ουκ αφεθησεται αυτω ουτε εν τουτω τω αιωνι ουτε εν τω μελλοντι. Compárese con Marcos 3:28-29.

Notemos que en el original griego, Jesús dice literalmente que “el que hable contra el Espíritu, EL SANTO, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.” Esto es lo que claramente nos dice el griego “ του πνευματος του αγιου” (ton pneumatos ton hagios - el Espíritu, el Santo). Deducimos entonces, que aquí Jesús esta diciéndonos que el único espíritu que es llamado santo es el Espíritu Santo. ¿Niega esto la santidad de los ángeles y otras criaturas celestiales? Absolutamente no. Lo que esto nos indica es que la santidad del Espíritu está en un nivel superior que el de las otras criaturas en el cielo.

De esta manera, se prueba el hecho de que Cristo sí distingue al E. S. de los demás “espíritus santos”.

¿Persona o no?

En esta área la WT ha hecho unos comentarios que yo diría son un tanto irresponsables en el sentido de que utilizan solo los datos que le convienen, pasando por alto otros que son de suma importancia. El primer comentario viene de la publicación “Perspicacia”, que dice:

“La enseñanza de que el espíritu santo es una persona y parte de la “Divinidad” no llegó a ser un dogma oficial hasta el siglo IV E.C. Los “padres” primitivos de la Iglesia no lo enseñaron así; Justino Mártir, del siglo II E.C., enseñó que el espíritu santo era una ‘influencia o forma de actuar de la Deidad’;… (subrayado por mí)

Fíjese bien en el área de la cita que he subrayado. Dicen ellos que para Justino Mártir el E. S. era solo una influencia. Pero, ¿es esto cierto? Veamos:

Justino Mártir (aprox. 100-165). Fue un maestro, apologista y mártir, discípulo de Policarpo.

"A El [el "Dios verdaderísimo"] y al Hijo, que de El vino y nos enseñó todo esto ... y al Espíritu profético, le damos culto y adoramos, honrándolos con razón y verdad" (Primera Apología 6: 2; en D. Ruiz Bueno, Ed., Padres Apologetas Griegos, pág. 187)

"entonces toman en el agua el baño en el nombre de Dios, Padre y Soberano del universo, y de nuestro Salvador Jesucristo, y del Espíritu Santo." ( Primera Apología 61:3; en Ruiz Bueno, Padres Apologetas Griegos, pág. 250).

El solo hecho de que Justino Mártir viera en el E. S. alguien digno de adoración destruye por completo el argumento planteado por “Perspicacia”. Para mas detalles sobre la enseñanza sobre el E. S. en el siglo II, véase “La Trinidad en el segundo siglo” en éste enlace:
http://verdadpalabra.blogspot.com/2011/02/la-trinidad-en-el-segundo-siglo.html

En la publicación antes citada aparece un comentario sobre Juan 14:26 que dice como sigue:

“Jesús personificó al espíritu santo cuando dijo que era “un ayudante”, que en griego es el sustantivo masculino pa·rá·kle·tos. Por lo tanto, es apropiado que cuando Juan menciona las palabras de Jesús, utilice pronombres personales masculinos para referirse al espíritu santo en su función de “ayudante”. Por otro lado, cuando, también con referencia al espíritu santo, se utiliza la palabra griega pnéu·ma en el mismo contexto, Juan emplea un pronombre neutro, ya que pnéu·ma es neutro. Por consiguiente, el uso del pronombre personal en masculino con pa·rá·kle·tos es un ejemplo de conformidad a las reglas gramaticales, no de doctrina.” (subrayado por mí)

Los argumentos aquí esgrimidos sobre el “parakletos” y el “pneuma” son correctos pero hay algo en el versículo de Juan en cuestión que ésta publicación pasa por alto. Comparemos el texto en la versión Reina Valera con la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras en nuestro idioma y luego examinemos el texto en griego:

“Mas el ayudante, el espíritu santo, que el Padre enviará en mi nombre, ese les enseñará todas las cosas y les hará recordar todas las cosas que les he dicho.” TNMSE

“Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.” RV1960

Notamos que la TNMSE vierte “que”, mientras que la RV60 traduce “a quien”. La primera da a entender que el E. S. es un algo, mientras que la segunda nos dice que éste es un alguien. En este caso, ¿cuál es el pronombre correcto? Veamos el texto griego:

ὁ δὲ παράκλητοσ, τὸ πνεῦμα τὸ ἅγιον πέμψει ὁ πατὴρ ἐν τῷ ὀνόματί μου, ἐκεῖνοσ ὑμᾶσ διδάξει πάντα καὶ ὑπομνήσει ὑμᾶσ πάντα ἃ εἶπον ὑμῖν

Como pueden ver en el griego, Juan utiliza un pronombre personal masculino ( jó/ jós) y no tó, que es el pronombre neutro. Por lo tanto, la traducción “a quien” es la correcta demostrándonos que para el escritor, el E. S. es una persona. Y se pone mas interesante cuando analizamos Juan 15:26:

Cuando llegue el ayudante que yo enviaré a ustedes del Padre, el espíritu de la verdad, que procede del Padre, ese dará testimonio acerca de mí;” TNMSE

“Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.” RV60

John 15:26 οταν δε ελθη ο παρακλητος ον εγω πεμψω υμιν παρα του πατρος το πνευμα της αληθειας ο παρα του πατρος εκπορευεται εκεινος μαρτυρησει περι εμου

Noten las palabras marcadas. Cuando Cristo, hablando del E. S. dice “a quien yo enviaré” (ον εγω πεμψω), se utiliza el pronombre masculino ον (jón/ jó), que se traduce “a quien”. Pero cuando habla del Padre (του πατρος) utiliza el pronombre neutro του (tón/ tó) no solo una, sino dos veces en el mismo verso. Como cuestión de hecho, cuando el verso dice “el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre”, el pronombre que se utiliza es el personal ὃ (jó), indicándonos que a la palabra griega “pneuma” (espíritu) Juan le asignó pronombre personal. Si Juan utilizó el pronombre neutro y el personal indistintamente para el Espíritu Santo y para el Padre, lo que el hagiógrafo (santo escritor) nos indica es que estos dos poseen igualdad en todo.

Otro ejemplo que demuestra que los escritores jugaban con los pronombres puede verse en Mateo 28:19 donde Cristo dice:

“Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo,” TNMSE

Veamos el mismo verso en griego:

πορευθεντες ουν μαθητευσατε παντα τα εθνη βαπτιζοντες αυτους εις το ονομα του πατρος και του υιου και του αγιου πνευματος

Véase de nuevo que el escritor utiliza el pronombre neutro para referirse al Padre, Hijo y Espíritu santo, demostrando así que éste no se limita a cosas impersonales, sino que tiene varias aplicaciones.

Pero esto todavía no acaba. Un análisis de Juan 14:16 registra otra contundente evidencia de la personalidad del Espíritu Santo. Veámoslo en las diferentes traducciones:

“…y yo pediré al Padre, y él les dará otro ayudante que esté con ustedes para siempre,” TNMSE

“Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para Siempre:” RV60

και εγω ερωτησω τον πατερα και αλλον παρακλητον δωσει υμιν ινα μενη μεθ υμων εις τον αιωνα Textus Receptus.

Como se puede notar, la palabra griega que se traduce como “otro” en el texto es “allo”, que se utiliza para referirse a “otro de la misma clase”. La obra titulada “¡Si, usted debe creer en la Trinidad!!!”, cap. 6, página 2 (versión PDF) cita a Ron Rhodes quien dice:

“Ahora, hay dos palabras en el idioma griego para la palabra en inglés ‘otro’: La primera (heteros) significa ‘otro de un tipo diferente.’ La otra palabra griega (allos) significa ‘otro del mismo tipo.’ Es esta segunda palabra, allos, que es usada en Juan 14:16. Así que Jesús está diciendo que Él le pedirá al Padre que envíe otro Consolador del mismo tipo que Él mismo, esto es, ¡personal!” Reasoning from the Scriptures with Jehovah’s Witnesses, (Razonamiento a partir de las Escrituras con los testigos de Jehová) 1993, p. 212

También, el Diccionario de Vine NT, bajo la palabra “jeteros” (Strong # 2087) dice de la siguiente manera:

Alos, como se ha observado, expresa una diferencia numérica y denota otro de la misma clase; jeteros expresa una diferencia cualitativa y denota otro de una clase diferente. Cristo prometió enviar «otro Consolador» (alos, otro como Él, no jeteros; Joh_14:16). Pablo dice: «Pero veo otra ley», jeteros, una ley diferente de la del espíritu de vida, no alos, otra ley de la misma clase (Rom_7:23). Después de la muerte de José «se levantó en Egipto otro rey», jeteros, uno de un carácter enteramente diferente (Act_7:18). Pablo habla de «otro evangelio (jeteros). No que hay otro» (alos, otro como el que él predicaba; Gl 1.6, 7, RV; RVR traduce ajustándose más a la intención del apóstol: «Un evangelio diferente. No que haya otro»). Véase jeteros (no alos) en Mat_11:3, y Act_27:1; en Luk_23:32 se utiliza jeteroi de los dos malhechores crucificados con Cristo.

¿Espíritu o “expresión inspirada”?

En este caso veremos cómo el comité de traducción de la TNMSE trata prejuiciosamente al Espíritu Santo en un esfuerzo para oscurecer el hecho de que es una persona. Encontramos en 1 Timoteo 4:1 en la TNMSE un buen ejemplo:

“ Sin embargo, la expresión inspirada dice definitivamente que en períodos posteriores algunos se apartarán de la fe, prestando atención a expresiones inspiradas que extravían y a enseñanzas de demonios,”

La palabra que traducen como “expresiones inspiradas” en el griego no es otra que πνεῦμα (pneúma) y que ningún erudito respetado (ej. Strong, Vine, Tuggy, Swanson, Thayer, etc.) define como “expresión inspirada”, sino como “espíritu”. Entonces nos preguntaremos: ¿por qué esta rara traducción? Veamos 1 Timoteo 4:1 en griego:

1 Timothy 4:1 το δε πνευμα ρητως λεγει οτι εν υστεροις καιροις αποστησονται τινες της πιστεως προσεχοντες πνευμασιν πλανοις και διδασκαλιαις δαιμονιων

Las palabras subrayadas dicen “to de pneuma rhetos legó”, o sea “El espíritu dice concretamente (o claramente)”. A esto, el Dr Fernando Saraví añade lo siguiente:

“También en Apocalipsis 16:13 llama “expresiones inspiradas” a los tres espíritus inmundos (griego pneumata tría akathára). No existe ninguna justificación lingüística para tales distorsiones. La revisión de 1987 de la TNM ha introducido como posible traducción “espíritu” en sendas notas a los versículos mencionados, pero ha dejado sin cambio los textos en sí.

Es muy difícil entender por qué en ciertas partes los Ungidos traducen pneuma con la palabra “espíritu” y en otras partes, donde esta palabra encaja perfectamente en el contexto, la transforman en una “expresión inspirada”. Esta inconsistencia nos obliga a pensar que la TNM se niega a escribir “el Espíritu Santo dice claramente” o mas literalmente “el Espíritu dice con palabras”, porque esto evidenciaría la naturaleza personal del Espíritu Santo.” (Fernando Saraví (1994): Falso Testimonio. Republica de Argentina, Ed Clie, p. 94 ). subrayado por mi.

El derramamiento

Un día me cayó en las manos una de las publicaciones de la WT (La Atalaya del 4 de octubre de 2009) titulada ¿Qué es el Espíritu Santo? Leyendo por la p. 5 encontré este articulo que decía: “Por qué no puede ser una persona” y entendí que los argumentos que se utilizan merecían un comentario de mi parte. Lo primero que éste articulo hace es decir que en la Biblia, al Espíritu Santo se le compara con agua y utilizan como base Isaías 44:3:

“Porque derramaré agua sobre el sediento, y arroyos que fluyan suavemente sobre el lugar seco. Derramaré mi espíritu sobre tu descendencia, y mi bendición sobre tus descendientes. ”

Con este versículo la WT dice que como el Espíritu Santo se derrama, y cuando se derrama sobre alguien estos se “llenan”, entonces, no puede ser persona. No entiendo cómo la WT puede llegar a tan ridículas interpretaciones. El velo del error está tan adherido a sus ojos que no pueden ver que en la Biblia se utiliza el sentido figurado para hablar de personas que se derraman o a quienes derraman. Veamos algunos ejemplos
comenzando por el Salmo 118: 40-42 donde Jehová dice de sus enemigos:

“Y en cuanto a mis enemigos, ciertamente me darás [su] cerviz; y en cuanto a los que me odian intensamente, los reduciré a silencio.  Claman por ayuda, pero no hay salvador; a Jehová, pero realmente no les contesta.  Y los machacaré hasta que queden finos como el polvo delante del viento; como el fango de las calles los derramaré.” TNMSE

Salmo 42:4(a): “De estas cosas ciertamente me acordaré, y ciertamente derramaré mi alma dentro de mí." TNMSE

Recuerde que los TJ no creen que una persona tiene alma. Creen que la persona ES alma. Por lo tanto habría que preguntarles cómo puede una persona derramarse…

Ezequiel 7:8: “Ya pronto derramaré mi furia sobre ti, y ciertamente traeré mi cólera contra ti hasta su final, y ciertamente te juzgaré según tus caminos y traeré sobre ti todas tus cosas detestables.” TNMSE

No sabía que la furia era un montón de líquido que ahogaría a los malos…

Cuando la Biblia habla de que el E. S. se derrama y llena a personas, se utiliza el sentido figurado que denota posesión. Dios derrama su E. S. sobre los creyentes para ser poseídos (llenos) de éste. Además, la Biblia es clara cuando utiliza la llenura en sentido figurado y literal. Por ej. veamos lo que nos dice Ezequiel 16:30:

“¡Oh, cómo estoy lleno de furia contra ti —es la expresión del Señor Soberano Jehová— por hacer todas estas cosas, la obra de una mujer, una prostituta dominante!” TNMSE

Ezequiel 28:12: “Hijo del hombre, levanta una endecha acerca del rey de Tiro, y tienes que decirle: ‘Esto es lo que ha dicho el Señor Soberano Jehová: ”“Sellas un modelo, lleno de sabiduría y perfecto en hermosura.” TNMSE

No hay forma de interpretar ésta llenura de manera literal pues la furia y la sabiduría son intangibles. Aquí de lo que se habla es de lo que se siente en el corazón y lo que se lleva en la mente. Lo mismo se puede decir del endemoniado gesareno (o gadareno) que estaba bien lleno de espíritus (πνεῦμα pneúma) inmundos (ἀκάθαρτος akádsarto) que le llevaban a cometer locuras. La palabra griega que se utiliza con éste endemoniado en Lucas 8:27 es ἔχω (éjo), que en este caso denota “posesión”. Así mismo se nos dice en la
Biblia que seamos llenos del E. S., o sea, que nos dejemos poseer por Él.

Ahora veamos un ejemplo de llenura en sentido literal:

Juan 19:29: “Había allí un vaso lleno de vino agrio. Por tanto, pusieron una esponja llena de vino agrio sobre [una caña de] hisopo y se la acercaron a la boca.”

No hay que ser un erudito para darse cuenta que aquí se habla de un vaso literalmente lleno de vino agrio.

Terminando su articulo, la WT cita fuera de contexto al Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo testamento Exhaustivo de W. E. Vine de la siguiente manera:

“De acuerdo con un diccionario especializado, esta palabra [espíritu] denota en primer lugar el viento […] también aliento; luego, de forma especial, el espíritu, que, a semejanza del viento, es invisible, inmaterial y poderoso.” Corchete por mí.

Sacando las cosas de contexto se puede hacer que alguien diga lo que sea. Veamos lo que éste diccionario dice sobre el mismo tema mas adelante:

“El tema del Espíritu Santo en el NT puede ser considerado en relación con sus atributos divinos; su personalidad definida en la Deidad; su obra en relación con el Señor Jesús en su nacimiento, vida, bautismo y muerte; su actuación en el mundo; en la Iglesia; el hecho de haber sido enviado en Pentecostés por el Padre y por Cristo; sus operaciones en el creyente individual; en las iglesias locales; sus operaciones en la producción de las Sagradas Escrituras; su obra en el mundo, etc.” Negritas y subrayado por mí.

Una vez más queda demostrada la hermenéutica limitadísima que la WT le aplica a la Biblia. Queda demostrada también la personalidad y divinidad del Espíritu Santo en todo su esplendor. Es una pena que la WT limite la visión de los TJ interpretando de manera acomodaticia textos que de otra manera quitarían el velo de error que dicha organización impone a sus adeptos.

Para nosotros los cristianos “no TJ” es un privilegio tener al “parakletos” de nuestro lado capacitándonos para llevar a cabo nuestra tarea para el reino de los cielos y para la sin igual Trinidad. Si solo ellos pudieran creer en el Espíritu tal cual es…..Es nuestro deber entonces orar por esas almas sin salvación para que se derrame también sobre ellos EL ESPÍRITU SANTO.
______________________________________

¿Desea leer mas sobre este tema?

Valla a la segunda parte de la serie sobre el Espíritu Santo:

El Espíritu: ¡¡El Santo!! Parte 2

Oprima en el siguiente enlace para que sea testigo de una interesante conversación:

¿Qué es el espíritu santo? Conversaciones con un testigo de Jehová.





CRÉDITOS

Todos los estudios de éste blog son de libre uso para todos siempre y cuando no se saque de contexto ni al autor ni los temas tocados y que se le dé crédito al autor y al origen de los mismos (verdadpalabra.blogspor.com/).